
El tejón común, europeo o euroasiático (Meles meles), también conocido como tasugo, es una especie de mamífero carnívoro de la familia Mustelidae. Es de tamaño medio y propio de Europa y el oeste de Asia.
Descripción
El tejón tiene complexión robusta, cuerpo mucho más largo y ancho que alto, con patas cortas y cola también corta con el extremo romo. Su forma general es algo acuñada, con la cabeza alargada y triangular y proporcionalmente pequeña. El cuerpo también es alargado.
Mide entre 67 y 80 cm de largo, más 13 a 18 cm de la cola. Algunos ejemplares pueden llegar a pesar unos 15 kg, aunque el rango normal de peso está entre los 11 y los 13 kg.
Sus patas son muy cortas y fuertes. Las patas anteriores presentan el mayor desarrollo muscular. El hocico es prominente, móvil y musculoso, encontrándose particularmente adaptado a excavar y hozar, mientras que el cuello es corto y ancho.
Pelaje
El pelaje es largo y fuerte en el lomo. Los pelos tienen una característica división de color, claro en la raíz y la punta y oscuro en el medio, lo que da una impresión general de gris, excepto en ciertas áreas blancas o negras puras. El vientre y las patas son casi enteramente negros. La cabeza es blanca, con dos franjas negras longitudinales, paralelas, muy características de la especie, que abarcan los ojos. El borde de las orejas y el extremo de la cola son blancos. No son raros los casos de albinismo y otras variaciones de coloración como el melanismo o el rojo. El pelo sufre una caída anual en primavera.
El pelo de tejón tiene unas características muy especiales, particularmente por su suavidad y elasticidad, que lo hacen ideal para algunos usos tradicionales como pinceles artísticos, cepillos y, sobre todo, brochas de afeitar.
Huellas
Habitualmente marca los cinco dedos con sus uñas. Las huellas delanteras, incluidas las uñas pueden medir 8 x 5 cm y las traseras 7 x 4 cm. En los ejemplares jóvenes no se marcan las uñas, aunque la huella tiene la misma fisonomía plantar que el adulto.
Huellas.
Cuando el animal camina al paso, la huella anterior y posterior prácticamente coinciden, con una distancia de avance de unos 50 cm; cuando corre se produce un adelantamiento relativo de la huella del pie posterior sobre el anterior siendo la distancia de avance de 70 a 80 cm.
Hábitat
El hábitat va desde zonas semiáridas hasta zonas de alta montaña. Aun cuando el hábitat preferido es el de las estribaciones montañosas con cierta cobertura vegetal, preferiblemente bosque claro de frondosas combinado con pastizales amplios, donde puede encontrar lombrices de tierra, insectos y frutos. La presencia de ganado (especialmente vacuno) también se ha descrito como beneficiosa para la especie. Otro requisito para su presencia es la existencia de terrenos aptos para excavar las tejoneras.
Orígenes
El tejón es una especie que habita nuestro planeta desde la antigüedad, estimándose por los palenteólogos que ya tenía las características actuales hace cuatro millones de años y considerándose que su dentición ha sido lo que más ha evolucionado.
Así, mientras que en sus inicios estaba exclusivamente adaptado al consumo de carne fresca, posteriormente se adaptó al consumo tanto de carne como de vegetales, lombrices e insectos. Sus restos óseos han aparecido en diferentes yacimientos paleontológicos de Eurasia. Se han encontrado restos en la Cueva de Gabasa en Huesca, así como fósiles en la depresión de Guadix-Baza, correspondientes al periodo Holoceno.
Aunque no está unánimemente admitido por la comunidad científica, en la península ibérica se localiza la subespecie M. meles marianensis, descrita en el siglo XIX por el naturalista Mariano de la Paz Graells. Su distribución es exclusivamente ibérica, alcanzando hasta los Pirineos, donde se mezcla con la nominal M. meles meles, que tiene un tamaño mayor y colores más oscuros en el pelaje del dorso y flancos.
Longevidad
En cautividad es de unos quince años, pero puede alcanzar hasta veinte. En estado salvaje es muy inferior: entre las poblaciones salvajes, un 30 % de los adultos muere cada año, mayoritariamente los machos, lo que explica la preponderancia de las hembras. Generalmente los machos viven cuatro o cinco años en estado salvaje, con algunos casos excepcionales que alcanzan hasta diez y doce años. Entre un 30 y un 60 % de los jóvenes muere antes de cumplir un año, principalmente de enfermedades, de hambre, de parasitosis, o cazados por humanos, linces, lobos, perros, zorros, búhos reales, águilas… La muerte de las crías se produce a veces incluso por infanticidio animal. El tejón es vulnerable en contacto con la rabia y con la tuberculosis bovina, muy extendida en las islas de Gran Bretaña e Irlanda.
Comportamiento
Durante largo tiempo el comportamiento de los tejones ha sido mal conocido, incluso por parte de los científicos, principalmente debido a sus hábitos nocturnos. El naturalista Georges-Louis Leclerc de Buffon lo describió como un animal perezoso, desafiante y solitario.
Los tejones son animales sociables y suelen vivir en grupos de dos a doce individuos, con un promedio de cuatro a seis adultos, aun cuando se han llegado a citar grupos de hasta veintitrés individuos, que habitan en tejoneras subterráneas excavadas por ellos mismos que pueden tener una gran longitud (también son conocidas como cados o huras).
El tejón es un animal de hábitos nocturnos, pudiendo comenzar sus salidas al crepúsculo, siendo muy raro observarlo a plena luz del día. Puede trepar, aunque no está bien adaptado para ello, y puede nadar relativamente bien. También puede correr con cierta rapidez.
En caso de peligro o verse acorralado emite aullidos. Es muy juguetón con sus congéneres, tanto de jóvenes como de adultos y participa en el aseo corporal de los compañeros de especie.
Alimentación
Los tejones son omnívoros, se alimentan de insectos, particularmente abejas y miel, de donde proviene su nombre latino de «Meles» (miel en latín), de otros invertebrados, de mamíferos, de reptiles pequeños, maíz, frutas y plantas, en general, sin desdeñar la carroña.
En las islas británicas y norte de Europa el componente básico de su dieta son las lombrices y gusanos, mientras que en Europa meridional los tejones comen sobre todo insectos, lombrices, fruta y cereales.
Sentidos
El olfato y el oído del tejón están muy desarrollados, mientras que la vista la tienen más limitada, pues por sus hábitos de vida, la han adaptado prácticamente al uso nocturno y a la oscuridad de su madriguera.
Vida social
Seguimientos con radiotransmisores han puesto igualmente de manifiesto que las hembras se quedan con más frecuencia que los machos en la tejonera en que han nacido. Al frente de la tejonera suele haber un macho reproductor, una hembra reproductora y sus descendientes.
Los dos miembros que forman el par dominante son generalmente los únicos individuos que producen con éxito crías, aunque todas las hembras se acoplen con el macho dominante. Las hembras subordinadas aun cuando pueden quedar preñadas no suelen completar la cría de los nacidos.
Los clanes de tejones son territoriales y defienden agresivamente sus territorios, especialmente los machos, contra la presencia de tejones extraños, pudiendo infligirse graves heridas, mientras que es inusual la lucha dentro del grupo social.
Fuente: Wikipedia


Debe estar conectado para enviar un comentario.